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    Martes, 04 de octubre de 2011

    La abogada entrerriana que interviene en el caso Candela

    Florencia Srur, oriunda de Concepción del Uruguay, se desempeña como abogada defensora del carpintero procesado por el crimen de la niña de 11 años. La letrada de 25 años que enfrenta con “orgullo” al mediático Fernando Burlando.

    La joven abogada logró repercusión por el caso de Candela Rodríguez. (Foto: red social Facebook)

    Con apenas 25 años, María Florencia Srur se hace famosa. Es la abogada del carpintero Néstor Ramón Altamirano y también una de las más mediáticas en la investigación por el secuestro y asesinato de Candela Rodríguez. Nacida en la localidad entrerriana de Concpeción del Uruguay enfrenta su desafío más importante.

     

    En una charla exclusiva con Perfil.com, cuenta los últimos avances del caso, su trayectoria y lo que significa para una mujer formar parte del ámbito del Derecho Penal.

     

    Si bien Srur se dedica a accidentes de tránsito y laborales, sus intereses cambiaron cuando recibió el llamado de la familia Altamirano para defenderlos. "Los Altamirano me llamaron a mí porque en el estudio le habíamos resuelto dos casos, no penales sino uno de Familia y otro Laboral", cuenta la abogada al teléfono.

     

    "Acepté el caso porque conocía a la familia y me dieron ganas de ayudarlos. Fue una cuestión ética y moral. Creo en la inocencia de estas personas. Me parece muy injusto que esté detenida una persona que no tiene nada que ver", afirma. Así fue cómo se asoció con el estudio de Matías Morla y ambos abogados quedaron como co-defensores del carpintero.

     

    "Como abogada es complicado cuidarse de tanta exposición", comenta Srur. "Los medios no tienen acceso a la causa y publican cosas que no figuran en el expediente".

     

    Un ejemplo de esto, según recuerda, es cuando se dijo que se había encontrado un cigarrillo con ADN de Altamirano en la casa de Kiernan. "Esta información era errónea y se pudo corroborar. Mismo la señora que decía que Candela era su hija y que después se probó que era una persona que tenía problemas psicológicos", dice la abogada.

     

    Respecto de su contraparte, el abogado Fernando Burlando, Srur asegura que "es un orgullo" tenerlo del otro lado. "De él aprendemos todos porque es uno de los mejores penalistas de la Argentina. Va a ayudar un montón para poder esclarecer y encontrar los eslabones que faltan para la causa. Lo admiro mucho".

     

    En cuanto a su prometedor futuro, Srur se muestra indecisa: "Me gusta el Derecho Penal siempre y cuando defienda a una persona a la que considero inocente. No me vendería por dinero. Es un ambiente difícil para una mujer".


    Altamirano y el caso Candela

     

    Florencia Srur dice estar convencida de la inovencia de su cliente. "Él no tuvo ningún contacto con Candela ni vio nada. Simplemente estaba haciendo un cerramiento afuera y le llevaba comida al perro; pero nunca ingresó a la casa", sostiene.

     

    Y aclara "esa semana Gladys Cabrera (la dueña de la casa) le había encargado a mi cliente que le hiciera un cerramiento al perro porque iba a alquilar esa casa. El inquilino no tenía problema en que estuviera el animal ahí pero quería que estuviera separado".

     

    Según Srur, no hay pruebas fehacientes de que Candela haya estado secuestrada en Kiernan. Su cliente está acusado de "partícipe necesario" de secuestro y asesinato, debido a la declaración de un testigo que lo complicó.

     

    La comida que fue hallada en el cuerpo de Candela coincidió con la que Altamirano le dejaba al perro. Srur explica por qué el perro comía arroz con menudos de pollo, en vez de alimento balanceado.

     

    "El perro estaba acostumbrado a comer arroz con menudos porque la primera dueña, Estela, lo acostumbró así. Estela falleció y por eso Nelly comenzó a alimentarlo. El perro es muy malo y sólo permite que Néstor y Nelly le den de comer".

     

    El jueves pasado, Nelly se presentó a declarar por primera vez y habló del círculo familiar. Le preguntaron por Gladys y ella contó lo que sabía.

     

    "Nelly era amiga de Estela, no de Gladys. El único vínculo entre Nelly y Gladys era el perro", afirma Srur. "Lo único que dijo es que se comentaba en el barrio que Gladys ejercía la prostitución, pero es algo que no se sabe. Gladys nunca quiso vivir en Kiernan. Decía que había fantasmas y que no le gustaban los vecinos".

     

    Para Srur, el caso dista mucho de estar resuelto. "Es un crimen complejo y no están detenidos todos los que participaron. La investigación tardó mucho porque recién hoy parece haberse esclarecido el móvil, se cree que es una venganza contra el padre. Hoy día con la declaración de Carola Labrador y los familiares se están aportando muchos datos a la causa".

     

    Esta semana es decisiva para Néstor Altamirano porque el 6 de octubre se vence el plazo para resolver la prisión preventiva. "Nosotros vamos a pedir que se le otorgue la prisión domiciliaria hasta que se esclarezca su situación", asegura Srur.